La monoparentalidad es una forma de vida complicada, pero enriquecedora. Quizá sea la forma de vivir la maternidad y crear vínculos más intensa. Y digo maternidad porque más del 80 % de las familias monoparentales están encabezadas por mujeres. Estás sola frente al mundo, con tus hijos e hijas, y asumiendo todas las responsabilidades, pero también generando unos lazos mucho más intensos.
Aun así, los problemas a los que se enfrenta una familia monoparental son muchos y alguno de los que nos podemos encontrar son: sobrecarga, soledad, dependencia, baja autoestima, estigmatización, desempleo, riesgo de exclusión…









